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En este Día de la Tierra, acojamos el espectro completo de la sostenibilidad

04/22/2019 COLORADO, USA TSX, NYSE:STN

Por Carrie Sabin

No recuerdo un solo momento en que no haya estado enamorada de la belleza natural. Cuando era niña, sentía una verdadera conexión con la naturaleza: las plantas, los animales, todo. Todavía siento ese profundo vínculo y, por eso, me apasiona tanto la protección de nuestro medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Soy bastante ferviente respecto a poner de mi parte: recojo basura siempre que la encuentro, me esfuerzo mucho por minimizar mi huella de carbono, me ofrezco de voluntaria en proyectos de restauración de hábitats y soy ese tipo de persona que siempre está recogiendo reciclables que la gente por error bota a la basura.

Sin embargo, el ambientalismo es tan solo una parte de mi pasión. Mi niñez fue memorable por otro motivo: asistí a una escuela primaria durante los inicios de la integración racial en mi estado natal de Florida. Vi con mis propios ojos las desigualdades y la discriminación. Sin embargo, lo más importante, vi a personas nobles y de buen corazón que no dejaron que el odio les impidiera hacer lo correcto. Desde un principio, decidí que reconocería el privilegio del cual gozaba y defendería a las poblaciones marginadas.

Además, pasé parte de mi niñez viviendo en México, donde estudié en una escuela internacional de educación secundaria en una gran ciudad. Mi familia vivía en un pequeño poblado principalmente indígena donde desarrollé fuertes vínculos con mis vecinos y nunca olvidaré su calidez y generosidad. Casi todos los días me enfrentaba a la dicotomía en el acceso a oportunidades de trabajo, asistencia médica, transporte y recursos educativos que existía entre mis amigos en la escuela y mis amigos que vivían en ese poblado.

Al terminar la universidad, regresé a México para trabajar en un estudio de investigación antropológica. Una vez más, me encontraba viviendo en un pequeño poblado indígena, como lo hice de niña años atrás. Esta vez, estaba estudiando activamente el impacto de las fuerzas externas (tales como la modernización) en las economías en desarrollo. Antes de la influencia externa, las personas de estos poblados trabajaban arduamente para proteger cuidadosamente su ambiente local, porque lo tenían que hacer; su modo de vida dependía directamente de él.

En México, vi como la gestión de residuos se convertía en un enorme problema con la introducción de plásticos y otros materiales y productos modernos incrementando ampliamente la cantidad de residuos, más allá de lo que se podía manejar con los métodos tradicionales. Previamente, las técnicas de gestión de residuos habían estado conectadas a técnicas de sustento y descomposición orgánica. Luego de la modernización, se necesitaron utilizar valiosas tierras agrícolas para crear pilas de desechos. Con menos tierras agrícolas y mayores ansias de consumo, muchos decidieron dejar el pueblito para buscar trabajo, lo cual terminó introduciendo más productos plásticos. Uno podría decir que la calidad de vida estaba mejorando, pero ¿a qué costo para el medio ambiente y el tejido social?

Estas experiencias formativas tuvieron una enorme influencia en mi elección de carrera. Me di cuenta de que quería lograr dos cosas en mi vida: proteger el medio ambiente y luchar por la equidad social.

"La verdadera sostenibilidad se conjuga con la acción ambiental y la justicia social".

Plan de acción para un futuro mejor

Años más tarde, mucho después de haber establecido mi carrera en sostenibilidad, la Organización de las Naciones Unidas creó un plan de acción para un futuro mejor: los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), una serie de 17 objetivos interconectados que los gobiernos, los organismos no gubernamentales y las empresas voluntariamente buscan cumplir para hacer frente a los grandes problemas globales de sostenibilidad. Los ODS hacen eco en mí a nivel personal pues reconocen que la sostenibilidad solo es posible cuando la sociedad logra una distribución equitativa de los beneficios sociales, ambientales y económicos.

Stantec apoya los ODS como parte del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, una asociación de empresas que entienden la importancia del desarrollo sostenible para su propia viabilidad a largo plazo. Los ODS se alinean con los valores de Stantec, pero, además, los apoyamos porque nuestros inversionistas y clientes son cada vez más enfáticos respecto a su deseo de que operemos de una manera en que abordemos los desafíos que enfrenta el mundo: el cambio climático, la desigualdad, la salud, la paz y más.

Dos corrientes, un mismo propósito.

Me enorgullece mucho que Stantec apoye los ODS, porque demuestra que Stantec entiende lo que aprendí todos esos años atrás: que la verdadera sostenibilidad se conjuga con la acción ambiental y la justicia social. Los dos temas están profundamente interrelacionados—no puedes tener éxito en uno sin el otro.

Tomemos como ejemplo el ODS #6: Agua limpia y saneamiento. En el mundo desarrollado, podríamos pensar en esto como un desafío exclusivamente ambiental o de infraestructura. Sin embargo, en muchos países el acceso a agua limpia es también un problema de equidad de género. En los lugares donde no existe infraestructura, son las mujeres y niñas quienes se pasan largos días consiguiendo agua para sus familias. Esa es su vida. No obstante, cuando hay acceso a agua limpia, ese tiempo puede utilizarse más bien en obtener educación o iniciar un pequeño negocio—de pronto, ese tiempo libre se convierte en una oportunidad para el crecimiento personal, con todos los efectos beneficiosos que surgen de ello.

O piensen en una ciudad moderna como Calgary, Alberta (Canadá) con su nueva Planta de Compostaje de Calgary que reduce la cantidad de residuos que van a los rellenos sanitarios, ahorra agua, reduce las emisiones y genera empleo. ¡Un mismo proyecto de sostenibilidad ayuda a cumplir varios ODS!

La estructura de los ODS muestra el panorama general de los desafíos y oportunidades que enfrentamos. Cada objetivo aplica a todo el mundo, independientemente de si vivimos en una economía desarrollada o en una en desarrollo.

Stantec puede elegir liderar o seguir el tema de sostenibilidad. Hasta ahora, estamos liderando. El año pasado ganamos un premio al Liderazgo en ODS y fuimos reconocidos como líderes en la lucha contra el cambio climático por el CDP (anteriormente, el proyecto de Información de Emisiones de Carbono) cuando recibimos la calificación “clase A”.

Esto es lo que les pido a mis compañeros, a mis amigos y a mi familia: reconozcan los objetivos. Háganlos parte de su modo de pensar. Tengan presente que la interacción entre la protección ambiental y el desarrollo social nos lleva al éxito. En este Día de la Tierra, acojan el espectro completo de la sostenibilidad.

Para conocer más sobre Stantec y cómo apoyamos los ODS, vean nuestro Informe sobre Sostenibilidad.

La Reserva Perico en el condado costero de Manatee, Florida

La planta de compostaje de Calgary, Alberta - Canadá

El objetivo de la ciudad es desviar el 80% de los residuos de vertederos para 2020.

Carrie Sabin

Es nuestra Directora del Programa de Medio ambiente y Sostenibilidad, y gestiona nuestros compromisos corporativos de sostenibilidad. Cuenta con 26 años de experiencia en sostenibilidad, participación comunitaria y gestión de operaciones y más de 12 años en la gestión de proyectos con personal de todo el mundo. Conozca más a Carrie. 

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